El paisaje está conformado por una serie de colinas con sus extensos potreros y áreas o pequeñas manchas boscosas, que se sitúan al lado de algunos cultivos de plátano, hortalizas y café que nos ofrecen, si de satisfacer la visión de los humanos se trata, una cierta variedad de tonalidades del verde y el azul de gran belleza e intensidad, dentro de un conjunto que resulta muy agradable a los ojos del observador atento y de verdad sensible a las distintas expresiones del medio circundante.













